Me declaro libre…

Me declaro libre de ataduras y falsos compromisos, esos que son generados e impuestos por una falsa moral; por la sociedad.

Luego de pasar por un arduo proceso de desintoxicación de penes, grandes, chiquitos, medianos, hambrientos y satisfechos, garras; empecé nuevamente a entrar al ruedo, dejar el “retiro espiritual” y dedicarle tiempo al SuperYo,  al ruedo de fiestas y amigos, al ruedo de un cóctel, al ruedo de conocer y ampliar espectro. Asumiendo el reto de volver a perder en el intento, de eso se trata ¿No?

Empiezan los lobos a buscar comida, así empieza a abrirse el abanico de opciones, todos te invitan, todos quieren salir contigo, todos quieren que “des una señal de humo” a ver si se les hace el “milagrito”, y aunque he confesado mil veces que le he prendido la velita a San Pedro de cabeza para conseguir “marido” y no ser la tía solterona, pues hoy declaro que a San Pedro ¡Le he cortado la cabeza!

Huyo de sentirme amarrada nuevamente, y no salir, volar, bailar, dormir, observar…  estudiar y conocer el mundo.

Huyo de sentarme a esperar mil horas a ver si le llega la luna a la madrugada

Huyo de depender de otro “mood” para decidir el plan de la noche…

¿Levantemos todos el dedo y miremos como está el clima? 

El clima está caliente… La sonrisa está ardiente, el mundo está a la calle y no a los pies..

Salir a despeinarnos, porque como dicen en YouTube: “Las mejores cosas de la vida te despeinan”