Tres años, y no se nada de tí

Ya pasaron tres años, y trato de imaginar cada día tus palabras a nuestras decisiones y caminos elegidos, o qué harías intentando pasar la calle, o “mendigando” un cigarrillo. Me planteo si te tenía miedo, respeto, odio. Pensar en el tiempo que no pasé contigo no tiene sentido. Pensar el tiempo que vendrá, y en qué diré de tu ser tiene más valor.

Ya pasaron tres años, y extrañamos tus llamadas, sonrisas e historias, tus coplas, consejos no pedidos, despertarnos a las malas, tú carácter fuerte e ideales marcados, tu posición política con la que nos encantaba hacerte rabiar.

Ya pasaron tres años, y aunque allá estás mejor, no se nada tí.